Fragmento tomado de la revista Ñ
Ñ.45 9/10/2004
Por: Gonzalo Garces
"De la literatura argentina podrán decirse muchas cosas, pero no que sea una literatura feliz...
...en estos años leí de nuestras letras que son excéntricas, que son metatextuales, que trabajan la relación con el poder, que aterran...Nunca oí que le gustaran a nadie. Nunca noté que le dieran a nadie ganas de escribir. No me consta que a alguien le hayan alterado la visión del mundo...
...la "literatura argentina", a los ojos del mundo, es ésa que así hable de la conquista de América, del peronismo, de los cartoneros o de las marcas de productos internacionales, parece dirigirse a un público de iniciados: una literatura que delimita y excluye, que veta, que toma exámen. Se considera rasgo nuestro la literatura como tema... Nuestra literatura evoca más que nada un aula universitaria, un ámbito académico.
¿Qué otros rasgos podrían enumerarse? ...la costumbre de dignificar una falta pertinaz de observación, un desdén insufrible por las cosas concretas, con reflexiones sobre la naturaleza de la realidad... A veces el escritor cuestiona en vez de trabajar. Si no queda más remedio, repiensa. Por ningún motivo retrata (término reaccionario), testimonia (pasado de moda) o dice (extranjerizante, uno se sentiría en Uruguay)...
Pedantería, severidad académica, inanidad teorizada. De todos los rasgos que podrían definir a la literatura argentina actual ésos son los que elogiamos, o los que nos elogian otros... El futuro del canon argentino es el de toda institución fundada en el prestigio de lo antipático, o la autoridad de lo trillado, o la gracia de lo inconsecuente."